lunes, 28 de septiembre de 2015

Bizcochitos de fresa y nueces

Buenos días!! Vamos a ponerle un poco de sabor al lunes con estos bizcochos de fresa y nueces!! Os aseguro que son una delicia, super suaves, con muuuucho sabor y muy sanos, vamos, que son bizcochos fitness porque no llevan azúcar, poca grasa y están hechos con harina de avena. Son ideales para comer solos y también para mojarlos en un buen café. Si os sentís golosos, acompañados de un poco de crema de queso tienen que estar de muerte lenta, yo me contento con tomarlos así, tal cual, cucharada a cucharada... que me parecen una auténtica delicia. Yo el sabor a fresa lo consigo con la harina de avena aromatizada, pero podéis poner aroma en pasta o líquido, e incluso poner otro aroma que os guste más (caramelo, toffee, naranja...). Se hacen super rápido, sobre todo en formato pequeño porque el horneado lleva menos tiempo, así que no tenéis excusa para no hacerlos :D




Ingredientes (3 raciones, 3 bizcochos como el del molde):

-150gr harina de avena sabor fresas con nata*
-4 claras (o 2 huevos enteros)
-10gr de stevia (o 80-100gr de azúcar)
-2 cucharadas de queso fresco batido (o queso de untar, mascarpone, ricotta...)
-2 cucharas de aceite de oliva
-2 cucharaditas de levadura
-50ml leche (yo usé de avena, pero poned la que uséis normalmente)
-50gr de nueces (reservando algunas enteras para decorar)

*Si no tenéis podéis usar harina de avena normal (o triturar los copos directamente) y añadir una cucharadita de aroma o pasta de fresa. También podéis usar harina de espelta o trigo.

Preparación:

En un bol mezclamos la harina de avena, la stevia, la levadura y las nueces picadas. Reservamos.

En otro bol batimos las claras con el queso y el aceite. Echamos la mezcla de harina que hicimos anteriormente y batimos con una varilla de mano hasta que se mezcle todo bien y no queden grumos. Quedará una masa bastante espesa.

Ahora añadimos la leche, volvemos a batir y veréis que ya queda una masa más líquida, pero aún con cuerpo. Debe quedar homogénea y sin grumos.

Echamos la masa en los moldes y encima ponemos algunas nueces enteras para decorar. También quedaría ideal añadirle algo de chocolate blanco si sois muy golosos, porque pega de maravilla, o incluso algo de toffee o dulce de leche (ñaaaaammmmmm).

Llevamos los moldes al horno precalentado a 180º durante 20 minutos (si lo hacéis todo en un molde más grande os llevará más tiempo). Cuando al pinchar con una brocheta ésta salga sin restos de masa líquida es que están hechos. Los dejamos entibiar y si queréis que os queden jugosos por dentro varios días podéis guardarlos en un tupper aún estando tibios o en una bolsa y cerrando bien. Así la humedad quedará dentro del bizcocho y se aguantarán frescos más tiempo ;)

lunes, 21 de septiembre de 2015

Mermelada de melocotón con vainilla

Buenos días!!! Os tenía que traer esto antes de que terminara el "verano". Aún podemos encontrar algunos melocotones buenos y sabrosos y es por eso que quiero aprovechar para dejar esta receta aquí, porque el año que viene volveré a prepararla y quiero tenerla guardada!!! Menuda ricura esta mermelada de melocotón aromatizada con vainilla, si la de melocotón ya me gusta ésta ni os cuento!! Y eso que no soy muy fan de la vainilla, no me verás tomar una natilla o un helado de vainilla... Pero añadida a algunos postres o a esta mermelada queda espectacular, le da un toque dulce que te transporta a otro lugar... no sé a dónde... tendré que acabarme el bote para averiguarlo jejeje. Pero lo que sí sé es que tenéis que probarla, si os gustan las mermeladas caseras y prepararlas (desde que le pillé el punto me resulta algo super relajante y satisfactorio de hacer) ésta os va a encantar, así que venga, a buscar esos melocotones y a la cocina!!



Ingredientes:

-1kg de melocotones (una vez pelados y deshuesados)
-250gr azúcar moreno (podéis usar azúcar blanco)
-2 vainas de vainilla
-Zumo de 1 limón

Preparación:

Una vez que tenemos los melocotones listos y cortados en trozos los ponemos en una cazuela junto con el azúcar, el zumo de limón y las semillas de las vainas de vainilla (las abrís a la mitad a lo largo con un cuchillo, con este mismo raspáis el interior de las vainas y os saldrá una especie de crema negra, eso son las semillas de vainilla y es lo que usaremos para la mermelada). Mezclamos todo muy bien con una cuchara de madera, removemos durante un par de minutos, que será lo que tarde el azúcar en mezclarse con los jugos y volverse líquido. Podéis dejar macerar la mermelada unas horas o toda la noche, yo no lo hago, la paso directamente al fuego.

La ponemos a fuego fuerte durante unos minutos, hasta que comience a hervir bien, entonces removemos constantemente hasta que veamos que el azúcar se ha disuelto completamente. Llegados a este punto, bajamos el fuego hasta dejarlo hirviendo muy poquito, a fuego medio-bajo, le llevará unos 45-60 minutos, pero tenemos que remover cada 10 minutos para controlar que no se pegue.

Cuando la mermelada está en su punto (la fruta se deshace al aplastarla) podemos aplastar toda la fruta con la cuchara de madera (yo lo hago así porque me gusta encontrarme trozos) o pasarle la batidora y triturarla hasta dejarla como una papilla, esto es cuestión de gustos.

Con la mermelada aún bien caliente, la echamos en los botes y cerramos bien fuerte, los ponemos boca abajo y dejamos toda la noche hasta que se enfríen por completo, así se habrá hecho el vacío (ojo, que si los tarros los hemos usado más veces puede ser que alguno no cierre bien y no haya hecho el vacío, tenemos que comprobarlo puesto que si no tiene el vacío hecho esa mermelada hay que consumirla cuanto antes y guardarla en la nevera).

También podéis hacer el vacío hirviendo los botes en agua. Yo como hago poca cantidad no lo hago, puesto que la consumo en uno o dos meses y la guardo en el frigorífico para mayor seguridad ;)

martes, 15 de septiembre de 2015

Bizcocho de avena y chocolate (como pastel y base para tartas)

Buenos días!! Pues ya estamos con la primera ciclogénesis del año... y las que nos quedan seguro!!! Así que para calentarse y levantar el ánimo nada mejor que un buen bizcocho, y si además es con chocolate mejor que mejor, y ya si es sano, bajo en calorías y sin azúcares... no podemos resistirnos!!! Hoy os traigo un bizcocho super fácil de hacer que aguanta jugoso hasta 3 días (o más... pero yo me lo comí antes, jejeje) y que sirve tanto para tomar tal cual como para usarlo como base de tartas, porque aunque se desmigue un poco, queda tan jugoso que resulta irresistible para rellenar. Yo he usado stevia, pero podéis usar otro edulcorante que tengáis en casa o incluso azúcar si lo preferís. Este bizcocho es apto para diabético y también para intolerantes a la lactosa y al gluten, eso sí, primero cercioraos de que todos los ingredientes que compráis estén libres de trazas ;) 



Ingredientes (4 raciones, 1 molde pequeño):

-5 claras de huevo
-150gr harina de avena sabor brownie (o 120gr de harina de avena + 30gr cacao puro en polvo)*
-10gr de stevia en granos (80gr azúcar o algo más, dependiendo de lo dulzones que seáis)
-2 cucharaditas de levadura
-50ml aceite de oliva
-50ml leche de avena (o la que uséis normalmente)
-Pepitas de chocolate al gusto (también podéis poner pasas, avellanas, ciruelas...)

*Yo uso normalmente la harina de avena porque es muy nutritiva y me encanta cómo quedan los bizcochos con ella, pero podríais usar espelta (también queda genial) o trigo común.

Preparación:

En un bol batimos las claras con la stevia, hasta que las claras empiecen a espumar. No es necesario montarlas, yo lo hago a mano, es sólo que empiece a formar espuma. A continuación añadimos la levadura y batimos de nuevo. 

Ahora añadimos la harina de avena (y el cacao si no usáis harina de avena de sabor) y batimos hasta integrarlo por completo, va a quedar una masa bastante dura. Entonces añadimos el aceite y volvemos a batir. Por último añadimos la leche y batimos de nuevo, veréis cómo la masa se aligera bastante y la textura tiende más a ser líquida.

Ahora es el turno de añadir el chocolate o lo que hayamos elegido para condimentar nuestro bizcocho, una parte la pondremos en la masa y la otra parte la reservaremos para echárselo por encima. Cuando se la añadamos a la masa es importante mezclar bien para que se reparta por todo. Echamos la mezcla en nuestro molde (el mío era desechable, pero si usáis uno normal necesitáis engrasarlo o forrarlo con papel antiadherente para que no se os pegue el bizcocho).

Por último añadimos más chocolate (o lo que hayamos elegido) por encima, bien repartido, y llevamos al horno precalentado a 190º durante 30-40 minutos. Controlad a partir de los 25 minutos que ya sabéis que cada horno es un mundo. Si lo hacéis en moldes individuales os llevará menos tiempo, unos 15-20 minutos.

Una vez hechos lo dejamos enfriar, yo lo dejo templar una hora y aún en caliente lo meto en una bolsa de plástico, así guarda más humedad y el bizcocho queda tierno y jugoso. Este bizcocho es ideal para usarlo para tartas, porque quitando la capa de arriba se corta fácilmente en discos, aunque suelta miguillas, pero al ser tan suave y esponjoso no resultará nada empalagoso ;)

Para conservarlo recomiendo meterlo en un tupper de plástico que sea totalmente hermético, o también funciona (y muy bien) el guardarlo cuando aún está tibio en una bolsa de plástico (sin que lo llegue a tocar), así la humedad que desprende se queda en él y resulta más jugoso. En esta ocasión lo he tenido guardado en la bolsa los 3 días y estaba igual que recién horneado :)

viernes, 11 de septiembre de 2015

Gominolas de sandía sin azúcar

Hola hola holaaaaaa! Aprovechando que el fin de semana está a las puerta os traigo una receta muuuuuy rica y sobre todo divertida!! Las gominolas me gustan mucho... pero como empiece a comerlas.... no paro!!! Y además, depende del día me da por unas o por otras... que si con azúcar, que si de gelatina, que si regalices, que si nubes... Las nubes ya las hice caseras (tenéis la receta aquí) y son deeeeeliciosas y muuuy fáciles de hacer. Pero como ahora estoy cuidando más mi alimentación me apetecía probar éstas que os traigo hoy. Me gustan mucho las gominolas de gelatina (sobre todo los ositos de sabores Haribo!!!) así que intenté reproducir este tipo de gominolas en casa, a raíz de verlas en multitud de instagrams, busqué y busqué, porque según las proporciones de gelatina os saldrán más o menos duras (a mí me gustan duras, aunque aún se podría hacer más duras con más gelatina, que lo probaré en breve) y al final decidí hacerlas así. Se tarda 5 minutos en prepararlas (o menos) y luego sólo tenemos que esperar a que endurezcan. Ideales para quitarnos un antojo o para darles un dulce a los niños sin todo ese azúcar que traen las gominolas comerciales. En este caso yo las hice con un sobre Bolero para darles sabor, pero podéis usar gelatina de sabores (yo no las encuentro sin azúcar en ningún super) o con zumos de fruta en vez de agua :D



Ingredientes (1 molde de silicona para bombones):

-1 sobre de Bolero sabor sandía (si hacéis con gelatina de sabor o con zumos de frutas no tenéis que añadirlo)
-10gr de gelatina en láminas
-125ml agua

*Si los hacéis con zumos de frutas quizá necesitéis añadir algo de azúcar o de algún endulzante dependiendo del sabor del zumo que elijáis

Preparación:

Ponemos un bol pequeño con agua. Le añadimos la gelatina cortada en trozos para que se ablande. Necesitará 3 o 4 minutos.

En una jarra apta para microondas ponemos el agua, la llevamos al microondas hasta que casi hierva (1 minuto o minuto y medio), sacamos del microondas y echamos el sobre de bolero y la gelatina escurrida, removemos bien hasta que todo se haya mezclado perfectamente y no queden trozos de gelatina sin disolver.

Ahora echamos la mezcla en el molde, en mi caso es de silicona para bombones, tened en cuenta que cuantos más recovecos y formas complicadas tenga más difícil será desmoldarlos después (a mí se me han quedado mancos un par de dinosaurios, jeje). También podéis echar la gelatina en un tupper o en un molde normal y luego cortarla en cuadraditos o con un cortador de galletas con formas, es más fácil.

La dejamos enfriar y luego la llevamos a la nevera hasta que endurezca por completo (mínimo 1 hora para asegurarnos). Cuando esté lista la sacamos de la nevera, para desmoldarla pasamos el molde por agua caliente durante unos segundos, ojo con no pasarse o se derretirá por completo. Luego vamos presionando los huecos del molde hasta soltar las gominolas.

Si lo hacéis en un tupper o en un molde recto el procedimiento es igual, pasáis el tupper por agua caliente, con un cuchillo desprendéis los bordes del molde de la gelatina y luego golpeáis boca abajo suavemente hasta que se desprenda, sale fácil así que no os preocupéis. Si veis que aún se agarra, pasadlo por agua caliente de nuevo y listo.

Son deeeeliciosos y muy sencillos de hacer, para guardarlos recomiendo meterlos en un tarro de cristal o en un tupper en la nevera, así no corremos el peligro de que se derritan si hace calor ;)

lunes, 7 de septiembre de 2015

Tortitas de avena y semillas de sésamo negro

Buenos días!!! Por qué no empezamos la semana con las pilas bien cargadas con un riquísimo desayuno?? Pues para eso os traigo esta receta de tortitas, deliciosas, sabrosas y además sanas. Ya sabéis que estoy con un estilo de vida más fitness pero no por eso dejo de comer cosas ricas (y de vez en cuando me permito algún que otro dulce menos sano que os traeré en breve :P). Estas tortitas están hechas con harina de avena sabor fresas con nata, pero si no tenéis podéis hacerlas con harina de avena normal (o incluso triturar vosotros los copos de avena en casa) o con harina de espelta o trigo normal, y añadiendo algún aroma de vuestro gusto (vainilla, fresa, naranja... hoy en día tenemos una amplia gama de aromas disponibles en internet y también en los supermercados). Se hacen en un periquete y si disponéis de una plancha o sartén grande podéis hacer varias tortitas a la vez, lo que reducirá el tiempo de cocción. Así que fuera la pereza y ponéis manos a la masa que en 15 minutos podéis tener listo un desayuno delicioso y sano :D



Ingredientes (6-8 tortitas):

-80gr harina de avena (yo sabor fresas con nata)
-3 claras de huevo (yo utilizo pasteurizadas)
-5gr stevia en granos (o 1 cucharada de azúcar u otro endulzante que os guste)
-1 cucharada de leche (la que tengáis)
-2 cucharaditas de levadura
-1 cucharada de semillas de sésamo negro (podéis utilizar cualquier semilla que os guste o incluso no ponerle)

Preparación:

Ponemos las claras con el azúcar o la stevia en un bol, batimos hasta que se mezclen bien y comiencen a blanquear (no es necesario que monten, yo lo hago a mano batiendo dos minutos).

A continuación añadimos la levadura y batimos de nuevo. Luego añadimos la harina de avena y batimos bien hasta que se integre por completo.

Para terminar añadimos las semillas y la leche y mezclamos de nuevo, si vais a añadir aroma hacedlo ahora, con una cucharadita será suficiente para darle sabor a la masa.

Ponemos una sartén antiadherente al fuego, echamos un poco de aceite sobre la superficie, yo lo hago con spray que es muy útil para este tipo de preparaciones. Cuando la sartén esté bien caliente bajamos el fuego a medio o medio-alto (depende mucho de la sartén o plancha que usemos, unas conducen mejor el calor que otras). Echamos un par de cucharadas o tres en ella, veréis cómo toman la forma redonda típica de las tortitas ellas solas. Cuanta más masa echéis más grandes saldrán las tortitas. Las dejamos al fuego hasta que los bordes empiecen a cocerse y salgan burbujas en la superficie, entonces les damos la vuelta y dejamos un minuto por el otro lado. Cuando estén hechas las ponemos sobre un plato, formando una torre, y repetimos lo mismo con el resto de la masa.

En esta ocasión no las acompañé de nada, quería apreciar bien el sabor de la harina de avena (que es deliciosa!!!) pero con un poco de sirope, miel o alguna mermelada tienen que quedar estupendas :D

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